Cómo perder la barriga después del parto

La meta de conseguir un vientre plano y tonificado es un objetivo que muchas mujeres persiguen en algún momento de su vida, ya sea para estar a punto para el verano, por salud, para un determinado evento o simplemente para recuperar la estética perdida. Cada caso personal es totalmente diferente a los demás y, aunque es imprescindible crear un plan personalizado y especializado, existen una serie de consejos y medidas que pueden ayudar bastante a lograr un vientre plano.

Un caso que se repite mucho es el de todas aquellas mujeres que, después de pasar por un embarazo, buscan recuperar la tonificación de su abdomen así como la elasticidad y tersura de la piel. Después de albergar a un niño en su interior y de dar a luz, una mujer sufre una de las consecuencias más comunes después del parto, que es la diástasis abdominal. Este término hace referencia a la separación de los músculos rectos del abdomen, lo que provoca un aumento considerable de la flacidez de la piel y también una cierta pérdida de fuerza muscular en el suelo pélvico. Existen diferentes grados de diástasis pero, sea cual sea, es importante ir poco a poco y no apresurarse en recuperar la forma perdida. Si recientemente has sido madre y quieres saber cómo puedes perder la barriga que te ha dejado el embarazo, toma nota de los siguientes trucos y consejos.

Cada caso personal es totalmente diferente a los demás

Sé paciente con los resultados

Si has dado a luz hace escasos meses o semanas y estás buscando recuperar tu aspecto en cuestión de muy poco tiempo, olvídate completamente de esta idea. La recuperación física post parto requiere de, como mínimo, un mes o mes y medio, dependiendo de cada persona. Si una tiene en cuenta que este período de tiempo es tan solo para recuperarse de la experiencia del parto y de todos los meses de embarazo, es entendible que para empezar una rutina exigente a nivel físico sea necesario darse un mayor margen de tiempo.

Devolver el aspecto tonificado a una barriga que ha pasado por un embarazo es un proceso lento e incluso es posible que, aunque se hagan las cosas bien y a su debido tiempo, nunca se recupere. Por esto mismo, martirizarse es algo totalmente innecesario así que tómate tu tiempo para lograr tu objetivo o al menos para alcanzar un resultado con el que estés satisfecha.

Enfócate en una alimentación completa y sana

El hecho de que lleves una rutina alimenticia saludable hará que te encuentres con los niveles de energía al cien por cien para poder lograr tu objetivo. Todos los objetivos estéticos, sean cuales sean, han de llevarse a cabo centrándose en la alimentación porque, por mucho ejercicio que una haga, si a eso no se le suma el cuidado de lo que se ingiere, los esfuerzos o las ganas no servirán de nada.

Para empezar, no te prives de ningún alimento con el propósito de perder peso y tampoco recortes tu dieta drásticamente. Recuerda que, si hace poco has dado a luz, tu bebé necesitará de toda tu energía para poder darle un amamantamiento de calidad. Tu alimentación ha de contar con todos los alimentos naturales y en lo único en lo que tendrás que fijarte será en las cantidades y en la forma de consumirlos. Es decir, come de todo pero controla las cantidades de aquellos ingredientes más calóricos y también apuesta por cocinarlos de la forma más sana posible, como a la plancha, al vapor o al horno. Evita los alimentos ultraprocesados o consúmelos con moderación y, sobre todo, bebe mucha agua para escapar de la retención de líquidos y para mantener la piel hidratada.

Deporte y ejercicio para fortalecer tu abdomen

Este es otro de los puntos clave para conseguir recuperar tu antiguo vientre plano, así como para tonificarlo. Una de la disciplina más recomendada para todas aquellas mujeres que han pasado por la experiencia del parto es el yoga o pilates. Ambos son entrenamientos físicos de muy bajo impacto y de intensidad suave que, además de trabajar el físico, también trabajan la mente y ayudan a la relajación. Tanto en el yoga como en pilates, la fuerza se focaliza en el centro del cuerpo y por ello todos los músculos que conforman el abdomen se trabajan sin excepción.

Tanto en el yoga como en pilates, la fuerza se focaliza en el centro del cuerpo

Lo bueno de estas dos disciplinas es que el cuerpo no se somete a un cambio brusco de actividad como puede ocurrir en una sesión de GAP o HIIT. Además, tampoco se trabaja con grandes pesos sino que todos los ejercicios se realizan con el propio peso corporal e incluyendo algunos materiales para lograr ciertas posturas. Por último, en el yoga o en pilates también se trabaja todo el suelo pélvico, algo bastante recomendable para todas aquellas mujeres que buscan ganar o recuperar la elasticidad después de un parto.

Evita hábitos que hinchen tu vientre

Otro de los factores que influye mucho en cómo se vea tu barriga, independientemente de si has dado a luz o no, será todo aquello que ingieras y que provoque hinchazón. Aunque la hinchazón no sea una causa directa de la diástasis abdominal, eliminarla hará que tu vientre se vea más bonito y a que su volumen disminuya considerablemente. A menudo, este efecto viene dado por ciertos alimentos, aunque también existen hábitos diarios que ayudan a incrementarlo.

Por ejemplo, la acumulación de gases, comer demasiado deprisa, retener líquidos o mascar chicle son factores que contribuyen muchísimo a la hinchazón. Para evitarla, puedes llevar a cabo una serie de cambios con los que notarás resultados prácticamente inmediatos. Por ejemplo, intenta comer más lento y huye de los chicles para evitar tragar tanto aire, evita las bebidas con gas, bebe entre 1 y 2 litros de agua al día para favorecer el proceso intestinal y modera el consumo de fibra y también de sal. Todas estas medidas no solo harán que, en cuestión de días, tu barriga se vea mucho mejor, sino que también te ayudará a motivarte durante todo el proceso de recuperación. Además, te notarás más ligera y seguro que te encuentras más animada y de mejor humor para enfrentar tu rutina cada día.

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